Mario Caballero / Columna

Letras Desnudas / Mario Caballero 

Los retos de Rutilio Escandón

La victoria de Rutilio Escandón Cadenas es, al mismo tiempo, un grito desesperado y el mayor elogio a la democracia. Un grito desesperado porque la gente que votó por él lo hizo creyendo en la posibilidad del cambio, y harta de los abusos de poder y despotismo. Y el mayor elogio a la democracia porque la sociedad le propinó un castigo a través del voto a la clase política que no supo gobernar, sino que se aprovechó del gobierno sólo para enriquecerse.
Esa victoria se trata, claramente, de un rechazo a la administración saliente y más que eso. Es el repudio a los partidos políticos que se hicieron del poder con la alternancia. Una condena a la corrupción y frivolidad de Juan Sabines Guerrero, pero también a la violencia y depravación de Pablo Salazar. En fin, un acto de confianza en el proceso democrático tras los agravios, las traiciones y las decepciones.
Ese complicado triunfo que a la vista pareció demasiado sencillo, se debe en parte a que el proyecto de Escandón Cadenas se rehusó a cualquier negociación con sus oponentes. Una alianza con el PVEM nos parecía a muchos un gesto intolerante, una ceguera a querer beneficiar al grupo que tanto daño le ha hecho a Chiapas en estos casi seis años. Pero al final, mantenerse alejado de todos los que manosearon la elección con tal de conservar el poder terminó siendo una estrategia ganadora que vio muy por encima el desplome de las candidaturas predominantes en el estado. Eso hizo que Rutilio Escandón pudiera presentarse como una opción confiable.
La democracia ha funcionado a pesar del miedo y la compra de voluntades. Los chiapanecos usaron su voto para forzar el relevo político más radical y progresista de las últimas décadas. Por lo que puede verse en los recientes reportes electorales, PVEM perdió la gubernatura y dejó de ser la primera fuerza en el Congreso del Estado, donde Morena, PT y PES consiguieron 15 de las 24 diputaciones posibles. Ese logro le permitirá gobernar con libertad a Rutilio Escandón y emprender las iniciativas que tanta falta le hacen a Chiapas.
Por la confianza que recibió Escandón Cadenas y Morena, el PRI sigue en caída libre. Se repitió la historia de 2000, 2006 y 2012 al no quedarse con el Gobierno del Estado, y junto con Chiapas Unido, Mover a Chiapas y el Partido Verde se repartió las restantes 9 diputaciones locales.
El PAN también fue severamente castigado por la gente que optó por el partido de la esperanza. Su estrategia de unirse con el moribundo PRD fue peor que un disparo en el pie. Los panistas, perredistas y de Movimiento Ciudadano no obtuvieron la gubernatura y ningún puesto en el parlamento de Chiapas. De esta manera, los opositores al nuevo gobierno estatal no sólo han quedado debilitados, sino a punto de desaparecer.

RUTILIO Y LOS RETOS DE CHIAPAS
Kennedy decía que los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro. Siendo apenas un niño, Escandón Cadenas dejó de hacer las cosas de su edad para enfrentarse a una realidad marcada por los conflictos armados, agrarios y la injusticia social, situaciones que en buena medida han construido la historia de nuestro estado.
Es originario del municipio Venustiano Carranza y nació en un hogar de padres campesinos. No tuvo lujos ni privilegios, sino un acercamiento con la pobreza en la que hoy viven miles de chiapanecos. Cuenta que estudiando la primaria pensó ser ingeniero agrónomo para ayudar a su familia que se dedica al trabajo del campo. También pasó por su mente estudiar Derecho para ayudar a los que no tenían a nadie que los defendiera de los abusos de los poderosos y adinerados hacendados. Una vez confesó que le hubiera gustado ser médico, pues donde vivía no había ninguno. Lo que tal vez nunca se imaginó en esos años es que un día tendría en sus manos la responsabilidad de mejorar las condiciones de vida de más de 5 millones de personas.
Lo cierto es que ese niño que nació el 3 de mayo de 1958, actualmente es un abogado con una importante trayectoria en la administración pública que se ha convertido en el primer gobernador auténticamente de izquierda que tiene Chiapas en toda su historia.
Sin embargo, la victoria de Rutilio Escandón tan sólo es el primer paso porque llega al gobierno quizá en la peor crisis del estado y cuando la gente, cansada de tanta simulación, no perdona los fracasos y las arbitrariedades. Prueba de ello es que sacó al PRI de la Presidencia y no quiso que en Chiapas siguiera gobernando un verdecologista.
Chiapas es uno de los estados más bellos de la República y de los que más presupuesto ha recibido de la federación en los últimos años. Incluso desde hace dos sexenios. Pero sigue siendo una entidad con al menos cincuenta años de atraso, con la mayor población en situación de pobreza y con miles de necesidades en cada rincón. El hambre que hay en algunas localidades es un flagelo inconcebible, pero real.
A eso se enfrentará Escandón Cadenas desde el primer minuto del 8 de diciembre. Tendrá que hacerle frente a una deuda pública de más de 983 millones de dólares, de la cual el gobernador Manuel Velasco ha pagado 371 millones de dólares pero nada más de intereses. Ese endeudamiento será un obstáculo para el próximo gobierno que tendrá bajos recursos para mejorar escuelas, hospitales y la calidad de vida de la población.
Asimismo, deberá echar mano de toda su capacidad para bajar recursos y combatir la pobreza en que viven 4 millones 113 mil 950 personas, es decir, el 77 por ciento de la población total en el estado. No podemos olvidarnos de los altos grados de corrupción e impunidad que hay en Chiapas, de la falta de obra pública, de la inexistente transparencia en el uso del dinero, del desempleo y de las múltiples carencias en el sector salud y educativo.
Otros de los grandes retos es dirimir los conflictos políticos, agrarios, magisteriales y estudiantiles que han generado caos e ingobernabilidad. ¿Cómo calmar el mal humor social a consecuencia de los abusos, fraudes y décadas de indiferencia gubernamental? Sin duda el trabajo del hoy gobernador electo no será sencillo.

¿PODEMOS CONFIAR?
Rutilio Escandón Cadenas ganó una elección a contracorriente, superó la campaña de desprestigio en su contra, derrotó a la clase gobernante que se encaprichaba a no soltar el poder y a un PRI que se valió de argucias leguleyas y que condicionó los programas sociales para acaparar el voto. Pero una cosa es convencer al ciudadano para ganar su confianza y una muy diferente cumplirle a ese ciudadano que votó por ti.
Así, ¿podemos confiar en el de Morena?
No podemos pasar por alto que el hombre que los chiapanecos han elegido como gobernador ha refrescado en esta elección el orden institucional. Rutilio Escandón no necesita legitimarse. Frente al desprestigio de los partidos, consiguió que la gente volviera a creer en la política y ha recibido el respaldo a través del voto. Para muchos puede ser concebido como un conservador y un nacionalista, pero es un conservador y un nacionalista de izquierda, que se fogueó en la política como un luchador social, al lado de Andrés Manuel López Obrador, en quien tiene un gran aliado para sacar adelante esta nueva encomienda.
Algo más a su favor es que la alternancia ideológica normaliza nuestra vida pública. Desde luego, tendrá que colocar la agenda de la igualdad en el centro de su proyecto. Deberá guardar respeto a las instituciones, gobernar con profesionales y ser consciente de las consecuencias perversas del endeudamiento. Incrementar el ahorro, motivar un plan de austeridad, cultivar una relación con los empresarios, alentar las inversiones, cuidar la salud de la economía local, defender el derecho de las minorías, proteger la libertad de expresión y ser ejemplo de civilidad y moralidad.
Todo esto lo prometió en campaña, y es lo que Chiapas necesita porque no aguantaría un sexenio más de rapiña y simulación. Ha llegado la hora de rezarle los santos óleos al asistencialismo y a las malas políticas públicas de los anteriores gobiernos.
Confucio decía que gobernar es rectificar. Ya elegimos y ahora nos toca confiar en Rutilio Escandón que ha demostrado ser cauteloso, paciente, moderado y que ha trabajado mucho para llegar hasta su actual posición.
El futuro inmediato de Chiapas dependerá en buena medida de que seamos capaces de entender el significado de esa victoria democrática y honrar el deseo de cambio. Por mi parte, le deseo que sea un buen gobernador. ¡Chao!

@_MarioCaballero

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