Entrelíneas /* Melgar embustero

Jorge Ceballos / Columna

ENTRELÍNEAS

JORGE CEBALLOS

Melgar embustero

La ambición no conoce límite, al menos en la personalidad de Luis Armando Melgar Bravo, quien ante el hartazgo que sabe que siente la ciudadanía por su partido el PVEM y su aliado el PRI, busca desesperadamente cambiar de piel con la intención de ser candidato a gobernador de Chiapas, sin importar que en su intento deje una estela de traición a quienes apenas en el pasado reciente les lanzaba loas y lisonjas –Enrique Peña Nieto y Manuel Velasco Coello-.

Con embustes, cobardía y tratando de abandonar un barco que se hunde sin remedio, el político de Tapachula, arremete tan solo en el discurso, contra un régimen que le ha provocado un gran daño a Chiapas y a México, ahora sí, luego de cinco años se da cuenta que las estructuras gubernamentales están podridas.

Se olvidó Luis Armando Melgar, mencionar que hace apenas cuatro años atrás, defendía las llamadas reformas estructurales impulsadas por Enrique Peña Nieto, el 9 de marzo de 2013, en la plenitud del gobierno priista, arengaba que existía desinformación entre las organizaciones que se oponían a la Reforma Energética, porque lo que se buscaba, dijo en aquella ocasión era la detonación productiva del sector.

Las palabras de quien en la actualidad busca desesperadamente –como las víboras- cambiar de piel, están al alcance de todos en el portal del grupo NVI Noticias, firmadas por el reportero Carlos Díaz Vázquez, a quien también declaraba, que la Reforma Energética no pretendía privatizar Pemex.

El olvidadizo Melgar, quizá se olvida qué en aquel lejano marzo de 2013, aseguraba a voz en cuello que con la Reforma Energética –por la que votó a favor- beneficiaría a Chiapas, porque las tarifas por el servicio de energía eléctrica bajarían.

De destacarse qué en aquel entonces, uno de los personajes que se oponían a dicha reforma, quien ha asegurado todo el tiempo que privatizaron Pemex, es Andrés Manuel López Obrador, a quien en la actualidad quiere vendérsele como una opción honesta y de cambio para Chiapas, sin embargo, sus actuaciones de defensa a ultranza de todo lo que ha llevado a cabo el gobierno priista, lo perseguirá por siempre.

Apuesta el tapachulteco a la corta memoria de los chiapanecos. Ante las escasas posibilidades de lograr ser candidato por el PVEM o el PRI, busca con desesperación ingresar a Morena, quiere a como dé lugar ingresar a las filas del partido fundado por López Obrador, a quien en el pasado atacaba porque así convenía a sus intereses.

Luis Armando Melgar Bravo, ofende a una militancia como la de Morena, al pretender aterrizar como gran Tlatoani, no quiere más nada que la candidatura más importante que estará en juego el próximo año, cree que en ese partido no existen cuadros que puedan representar a esas siglas y lograr la aceptación del electorado chiapaneco.

Dice el senador que cada quien es responsable por sus actos, el de él, es haber avalado todo lo que desde el régimen se ordenó en contra de los mexicanos.

¿Con qué calidad moral podría representar a Morena si todo el tiempo ha estado de lado de quienes han dañado a Chiapas y México? Carece de ella, lo mueve su intestina ambición de manejar los recursos del Estado.

Quisquilloso Melgar asegura que las cosas no se han hecho bien, pero es parte de esa caterva de personajes que se han defecado en los chiapanecos. Acusa y se dice hasta la madre de tanta corrupción, pero sigue inmerso en la bancada del PVEM, porque sabe perfectamente que ahí tiene privilegios y canonjías que no quiere perder.

Muchos, incluido el autor de Entrelíneas, no le cree ese cambio a Luis Armando Melgar, dice odiar la corrupción y sigue siendo parte de un grupúsculo que solo genera podredumbre ¿por qué no ha renunciado a la bancada del PVEM? ¿Por qué no ha realizado un análisis a consciencia de las tropelías de Enrique Peña Nieto y la gavilla con la que gobierna? Se le acusa de ambicioso no de tonto, sabe qué al hacerlo, quedaría solo y su vida de sultán se acabaría y estaría como los opositores arrinconados y seguramente muchos medios de comunicación le darían una andanada de críticas.

De tener la seguridad de ser un hombre que puede transformar a Chiapas y lograr el despertar de los electores, debería de caminar de manera independiente, medirle el agua a los camotes, no buscar cobijo en un partido político, si al final se siente sobrado, es momento de demostrar que tiene con qué.

En la memoria del autor están frescas las palabras de Melgar en un desayuno con reporteros de Comitán, cuando en diciembre de 2015, terminó abruptamente el encuentro cuando alguien le espetó que debería de desligarse de Manuel Velasco, sus palabras y rostro se volvieron duros “con el gobernador no puedo romper, no es el momento, le debo todo, llegará el momento de hacerlo”, por lo visto el momento del desligue se acerca o quizá sea solo parte del circo.

¿Por qué no renunciar?

Secretarios, delegados, diputados y un sinfín de personajes enquistados en la nomenclatura del poder gubernamental, no concilian el sueño porque quieren ser candidatos a todo, hacen campañas con dinero público, las disfrazan de eventos oficiales, sin embargo, se olvidan que los ciudadanos no son tontos.

La lista de funcionarios y personajes ligados al poder que andan en plena campaña con miras al 2018 es extensa, pero lo que no es extensa, es la dignidad que deberían de tener para ir presentándole su renuncia al gobernador Manuel Velasco Coello.

Aquí le daremos algunos nombres de quienes están obsesionados en extender sus tiempos en la nómina gubernamental: José Antonio Aguilar Bodegas, Roberto Domínguez Castellanos, Jorge Enrrique Hernández Bielma, Carlos Penagos Vargas, Eduardo Ramírez Aguilar, Eduardo Zenteno Núñez, Rutilio Escandón Cadenas, Fernando Castellanos Cal y Mayor, Hugo Mauricio Pérez Anzueto, Hugo Pérez Moreno, Yudit Torres Vera, Patricia Conde entre otros.

Los personajes arriba mencionados, tienen una similitud, manejan recursos del erario como si fueran propios, es con ellos que realizan sus campañas adelantadas, lo peor de todo es que lo hacen con la complacencia de quienes deberían de velar por el bienestar de los chiapanecos, lo malo es que solo dejarán malos recuerdos.

Regresó Rosa

Luego de varios meses de inestabilidad política y social, el martes regresó a ocupar la alcaldía de Chenalhó, Rosa Pérez Pérez, lo hizo con el peligro que sus opositores vuelvan a buscar su salida del poder.

Tuvieron que pasar varios meses, para que el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que ordenaba su regresó a la alcaldía se cumplirá, las autoridades estatales, principalmente el Congreso del Estado, no encontraba la manera de hacer cumplir el mandato del máximo tribunal.

Rosa Pérez vuelve al poder, luego de algunos hechos que marcaron el conflicto, entre ellos el último enfrentamiento del 22 de febrero, en el que una persona perdió la vida cuando sus allegados recuperaron el palacio de gobierno.

Otro suceso que se recordará de éste conflicto en Chanalhó, fue la retención y humillación sufrida por Eduardo Ramírez Aguilar, quien fue ridiculizado al ser vestido de mujer por un grupo de personas identificados con Miguel Santíz principal promotos de la violencia en aquel municipio.

Ojalá que la situación en aquel municipio se regularice y que por fin se logre la paz que tanta falta hace, porque de seguir así, el próximo año será un polvorín a punto de estallar. Hasta la próxima.