La lenta agonía de periódicos y revistas

Información On Line en ascenso

LA AGONÍA LENTA DE PERIÓDICOS Y EL “HIGH RANKING” DE LA INFORMACIÓN ONLINE VA EN ASCENSO.

• ¿Cuál es el ranking de lectores o de audiencia en su material escrito en prensa impresa?
• Algunas ventajas y desventajas de la prensa OLINE.

MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS/DIR ALP y APM/Tuxtla Gutiérrez, Chis. Los voceadores fijos o ambulantes, han manifestado en reiteradas ocasiones que la venta de periódicos y revistas con contenido informativo ha sufrido un desplome impresionante en tan solo unos cinco años atrás. Los lugares de expendio de esos productos dan una contundente evidencia a lo dicho por los voceadores desde el momento que puedes observar los grandes fardos de periódicos y revistas y la devolución total a las casas editoriales ante la falta de compra.
Un periódico puede oscilar su precio entre 5 hasta 25 pesos y las revistas entre 15 y hasta 50; nadie compra y menos para informarse y todo bajo el dicho que “información publicada, ya no es información”. Según sondeo llevado a cabo entre un aproximado de 5 mil estudiantes en la capital chiapaneca, aceptaron la mayoría no haber comprado un periódico nunca y otros, de leer sólo los encabezados en los puestos de distribución. En cuanto a las revistas, el resultado es peor.
Casi un 90% del universo, objeto de estudio, aseguró conocer información a través de las redes sociales u otros medios con acceso a sus lap, computadoras de mesa y en su mayoría a través de sus celulares: “es más práctico, no tiene costos, más opciones de búsqueda, en cualquier momento y lugar”, entre otras opciones que la mayoría de los jóvenes revelan.
Para estar enterados de cualquier información, sólo es suficiente tener un teléfono celular y con un plan de por lo menos 200 pesos se puede tener acceso a redes sociales y no solo para informar sino para informar e interactuar sino hasta para consensuar, debatir, cuestionar, discriminar, desmentir todo tipo de información, acción que está limitada en periódicos y revistas, noticiarios televisivos o radiofónicos; es decir, los medios de comunicación OLINE, alcanzan casi la verdadera comunicación entre comunicador y comunicados.
Sin en embargo, a pesar de las ilimitadas ventajas que ofrecen los medios informativos en línea, sobre todo en las redes sociales como el Facebook, youtube, whatsApp, twitter y otros, se puede deducir que hay un sector de la población donde sólo operan los medios electrónicos como la TV y Radio, sector que es muy poco y que a la vez no son creadores de opinión como como los que tienen cautivos en la actualidad los de la prensa OLINE y que además tampoco son mercado para la prensa escrita.
Quizá algunas desventajas de la prensa ONLINE, que obviamente irán autocorrigiéndose es que sus lectores-comentaristas e incluso de los mismos periodistas o aprendices de este oficio es el uso adecuado de la ortografía, elemento que es sumamente indispensable como la sintaxis, la acentuación, la gramática o en otras palabras la lingüística. Es allí donde la mayoría de los “escribidores” de las redes sociales, escriben como hablan y hablan con un paupérrimo conocimiento de las reglas del español y es, precisamente lo que genera la confusión.
No importa, ya entramos en este mundo de las redes sociales, del mosaico informativo, de todos los géneros, medios casi gratuitos, accesible con ese verdadero “Return message” que genera esa interacción que ya era necesaria, mensaje de retorno que puede generar debates.
Algunos detalles que se irán corrigiendo o haciendo perder su ranking a aquellos informadores serán la difusión falsa de datos, el dolo, el lenguaje incorrecto y otros pero habrá otros que irán cosechando un ranking desmesurado en la consistencia informativa que tienen, la importancia y confiabilidad del contenido, su alcance de espacio y lectores, el modo de transmitir su información y la clasificación del material.
Los medios escritos, están casi muertos, podría decirse que fueron la innovación del siglo XX y encontraron su muerte casi súbita en el siglo XXI y quizá habrá algunos que aún persistirán por su contenido informativo, por el subsidio pernicioso y paternalista del gobierno en turno, por la capacidad económica de los dueños para generar y difundir, quizá ya no material informativo sino propaganda comercial, empresarial o política pagada, pero no subsistirán por mucho tiempo; las horas de los medios escritos están contadas, por su costo, por su inoperabilidad, por su falta de presteza, por su poca objetividad y otros.