Héctor Estrada / Columna

En la Mira / Héctor Estrada

*** UNICH, entre el caos interno y la ineptitud de rectoría

La estabilidad y tranquilidad no termina de llegar a la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH) que ahora se encuentra inmersa en un nuevo escándalo debido al abrupto cierre de la Licenciatura en Derecho Intercultural, la reubicación de la plantilla docente y el fraude cometido contra estudiantes que, pese a haber pasado el proceso de admisión y pagado su ficha de inscripción, se quedaron sin la carrera elegida.

El tremendo escándalo al interior de la universidad, hoy bajo la rectoría de Jorge Luis Zuart Macías, ha puesto nuevamente a la institución “en el ojo del huracán”. Y es que, dicho conflicto provocó que el pasado 8 de enero un grupo de docentes y estudiantes iniciara huelga de hambre a la afueras de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) debido a amenazas y violaciones a sus garantías individuales.

El procedimiento mal ejecutado por la rectoría de Zuart Macías estalló el pasado 16 de agosto cuando de manera intempestiva, a sólo tres días del inicio de clases para el periodo escolar Agosto-Diciembre de 2019, se informó que la licenciatura sería cerrada. Los estudiantes que habían realizado todo el proceso de selección e inscripción fueron finalmente condicionados a elegir otra carrera o perder el ciclo escolar. Ni más, ni menos.

Algo similar sucedió con la plantilla docente a quien, sin previo aviso, se les notificó que la licenciatura no abriría y que algunos serían reubicados, mientras otros simplemente perderían su trabajo. La inevitable inconformidad se desató, sin que las autoridades universitarias pudieran hacer algo para resolver la situación o dar una salida viable al descontento.

Con el incumplimiento de las minutas y acuerdos, el conflicto escaló hasta el establecimiento de una mesa de diálogo al interior de la Secretaría General de Gobierno donde los acuerdos también fracasaron. La falta de oficio político y presunta prepotencia del subsecretario de Gobierno Jorge Cruz Pineda terminaron por reventar las negociaciones. Supuestas amenazas e insultos contra uno de los estudiantes afectados hicieron que la mesa de diálogo se disolviera.

Hoy las exigencias se han trasladado a la Comisión Estatal de Derechos Humanos donde se han presentado ya las quejas correspondientes contra la rectoría y el subsecretario de gobierno que servía como “interlocutor”. El estudiante Aníbal de León ha solicitado la intervención de organismos internacionales para brindarle protección, y la intervención urgente del ombudsman chiapaneco, Juan José Zepeda Bermúdez, que hasta el momento nada ha hecho.

El caos al interior de la Universidad Intercultural de Chiapas es un asunto que se ha prolongado durante varios años. Los conflictos sindicales, la corrupción, la imposición de autoridades universitarias y cambio constante de rectores han sido una combinación catastrófica para la joven institución.

Resulta evidente que a Jorge Luis Zuart Macías también le ha quedado grande el reto. Tomar decisiones tan importantes como el cierre de una licenciatura a sólo tres días del inicio del clico escolar habla de innegables errores de planeación que terminaron en caos. La universidad y las autoridades estatales tienen ahora la obligación de garantizar los derechos laborales y educativos de los afectados o, en su caso, resarcir los graves errores de rectoría… así las cosas.