Labor ancestral

ASICH

El Consejo Regional Indígena Maya Mam de la zona Soconusco, que encabeza Esteban Bravo Verdugo, lleva a cabo un trabajo de identificar a las parteras tradicionales de esta etnia, encontrando con que han sido olvidadas ya que no reciben ningún tipo de apoyo ni en esta pandemia, ni talleres de capacitación por parte de las autoridades de Salud.
Diego Toj, promotor cultural del Consejo Regional Indígena Maya Mam de la zona Soconusco, sostuvo que de acuerdo con las parteras que han tenido contacto, el sector Salud se limita a darles una capacitación al año, pero desde 2015 no han podido ya intercambiar experiencias médicas con los médicos y enfermeras.
Muchas de ellas vienen trabajando, salvando vidas, evitando muertes maternas en condiciones deplorables, sin materiales necesarios, por lo que requieren instrumental, camillas, hules, sábanas, kit de atención primaria para las jóvenes embarazadas, quienes por la pobreza no tienen colchitas ni leche para cubrir y alimentar a las niñas y niños.
Indicó que muchas veces son marginadas y rechazadas por no saber leer y escribir, quizás por eso ni el IMSS la ha incluido en el padrón de parteras tradicionales para brindarles capacitación. Sin embargo, es una loable labor campesina que realizan, caminando entre cerros, lomas, bajo el o la lluvia, atravesando ríos y arroyos para ayudar a otras mujeres en el parto, con su saber ancestral.
Ahora requieren de una certificación oficial para continuar con su arte de “levantar muchachitos”, que con el Don de Dios han hecho posible la sobrevivencia de los pueblos autóctonos.
Enfático dijo que urge la atención a este sector ignorado por el gobierno federal, sobre todo que desempeñan su labor en lugares agrestes y remotos, por convicción y no por dinero, ya que les pagan con gallinas, jolotes o frijol o cualquier otro grano que sea alimento. Ellas no tienen ingresos, mucho menos jubilación, pensión o una dieta como los diputados y magistrados en México.
Hizo un llamado a los tres niveles de Gobierno, para que tomen en cuenta a las parteras tradicionales indígenas Maya Mam’, a quienes pueden contratarlas Universidades y Centros de Salud del circuito rural, para que transmitan su conocimiento en programas educativos de medicina humana y de médico rural, y a la vez capacitarlas y otorgarles certificación.
Además, de que hay muchas jóvenes que ya traen el «Don», porque andan preguntando y curioseando al respecto; no se espantan cuando están presenciando un alumbramiento y aseguran que este arte se siente en el corazón, es una convicción y sienten el llamado ancestral.
Con la labor que realizan estas mujeres han ahorrado miles de millones de pesos al gobierno para atender el control de la maternidad y evitar muertes maternas, contrario a las cifras oficiales de ese tipo de hechos lamentables que suceden en los hospitales. ASICH