Héctor Estrada / Columna

En la Mira / Héctor Estrada

*** 280 niños de Chiapas con cáncer en riesgo por desabasto de medicamentos

Alrededor de 280 niños en Chiapas han visto suspendido o modificado su tratamiento contra el cáncer debido al presunto desabasto o cambio de medicamentos para la aplicación de quimioterapias bajo responsabilidad de la Secretaría de Salud federal, denunciaron padres de familia que este lunes salieron nuevamente a las calles de Tuxtla Gutiérrez para manifestar dicha situación que, advierten, tiene en riesgo la vida de sus hijos.

El problema que ha generado ya innumerables manifestaciones en diversas entidades del país se ha convertido en un tema recurrente, agravado por la pandemia de coronavirus. La de este 14 de septiembre fue la segunda manifestación de padres de niños con cáncer en Chiapas, pacientes del Hospital de Especialidades Pediátricas, tras la cancelación de la reunión con autoridades federales programada para el pasado 12 de septiembre.

A decir de los manifestantes, la situación en la entidad, que dista mucho de las aseveraciones hechas por las autoridades federales, se ha vuelto insostenible. Durante los últimos 11 o 12 meses el abastecimiento de claves de medicamentos oncológicos ha sido errático, provocando constantes desajustes en la calendarización para la aplicación de quimios o el abrupto cambio de sustancias activas debido a la cancelación de contratos con farmacéuticas.

En un asunto ha escalado rápidamente de nivel. Apenas el pasado 2 de julio la Secretaría de Salud del Gobierno de México, mediante el Instituto de Salud para el Bienestar, aseguró que no existía desabasto de insumos oncológicos; que había realizado un recorrido junto a padres de familias dentro de las bodegas de la institución; y que los niños que se encuentran en tratamiento tenían garantizadas sus quimioterapias sin interrupciones.

Precisó que los fármacos oncológicos ya habían sido comprados a cinco empresas de Argentina, Cuba, Brasil, India y Alemania, por lo que el inventario no sufrirá de indisponibilidad. Además, comunicó que de mayo a junio de 2020 el Insabi distribuyó 58 mil 170 piezas de medicamentos oncológicos, y en julio se tenía prevista la entrega de otras 137 mil piezas a toda la red de hospitales pediátricos en el país. Pero las manifestaciones reportando lo contrario no se detuvieron.

De esta manera, el pasado 18 de agosto el Décimo Noveno Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito del Poder Judicial de la Federación, con sede en la Ciudad de México, ordenó al gobierno federal -a través de la Secretaría de Salud- garantizar el abasto de medicamentos e insumos en hospitales públicos que atienden a niños con cáncer.

El Tribunal concedió una suspensión de plano a la asociación Agrupación Mexicana de Onco Hematología Pediátrica (AMOHP), que reclama el desabasto de 37 medicamentos, para que las autoridades federales responsables lleven a cabo todas las acciones dentro de sus facultades para que se garantice el suministro de medicamentos y otros insumos esenciales a los agremiados de dicha asociación en el Hospital de Especialidades Pediátricas en Tuxtla Gutiérrez.

La situación se ha vuelto aún más compleja. Las versiones encontradas entre la Secretaría de Salud federal y las organizaciones denunciantes se han llenado de entredichos y acusaciones constantes. Mientras tanto hoy los padres de familia piden a gritos la solución a un problema que tiene de por medio la vida de sus hijos.

De acuerdo a cifras de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC), del 11 de diciembre de 2019 al 3 de septiembre de 2020, mil 608 niños en México han fallecido a causa de esa enfermedad. Además, se han detectado 4 mil 289 nuevos casos y 3 mil 216 diagnosticados se encuentran ya en fase avanzada.

Hasta el 15 de febrero de este año, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) había informado que de los 2 mil 876 expedientes reportados del 16 de noviembre de 2019 al 11 de febrero de 2020 552 eran debido a violaciones por omisión en el suministro de medicamentos por parte de las autoridades del sector salud.

No se trata un tema menor. Más allá del trasfondo político que muchos han querido atribuir al asunto, es un problema sensible que requiere de mayor atención por parte de las autoridades federales, explicaciones más convincentes y un abastecimiento evidente que, de una vez por todas, terminen con la controversia y, sobre todo, con la preocupación de muchos padres que hoy temen por la salud de sus hijos con cáncer… así las cosas.