Alberto Ramos García / Columna

A Fuego Lento / Alberto Ramos García

Qué ¡despierte el Señor de “La Hamaca”!

De entrada...

Abogados de prestigios encabezados por Gabriel Soberano Velasco  se manifestaron en las inmediaciones del Poder Judicial de Tuxtla Gutiérrez para exigir la reapertura de las instalaciones.

¡Ya basta!: A las constantes ampliaciones de la suspensión de labores de los juzgados y del Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Estado, (...) que se lleve a cabo la reapertura total de las actividades jurisdiccionales"

Refirieron que la mayoría de los casos del sistema penal están parados por la contingencia sanitaria, donde se alega que no se ha dado curso al papeleo ya que se encuentran suspendidas las actividades.

Iniciamos...

La crisis sanitaria ocasionada por la pandemia desde el mes de marzo generó que todas las actividades “no esenciales” se pararán. Y con ello también, un sector que resulta invisible para la sociedad quedará en el olvido.

En Chiapas se habla de retomar la clases de manera presencial, pero el Poder Judicial del Estado ni para cuando. Mientras al sector educativo -involucrados docentes, padres  y alumnos- se le obligó a retornar las actividades en el marco de la “nueva normalidad”, la justicia chiapaneca ni se actualiza tecnológicamente ni retoma su curso, por no ser esencial. Bueno, eso dependiendo la perspectiva con que se mire.

Quizás para usted o para mí que no tenemos asuntos por iniciar, en trámite o en litigio ni nos viene ni nos va si reactivan las actividades en el Poder Judicial, y no hablo de retomar actividades prendiendo una camarita, tomando la foto  y anunciando que participan en reuniones en línea, para eso ya tenemos suficiente con los políticos.

Sería bueno saber, cuántos asuntos han sido resueltos de marzo a la fecha en comparación con el año pasado; pues nos daría un indicador del trabajo que realizan los tribunales de justicia, esos órganos públicos cuya finalidad principal es ejercer la jurisdicción, es decir, resolver litigios con eficacia de cosa juzgada, de opcumplir otros actos que las leyes que los organizan les puedan atribuir, los cuales forman parte de la jurisdicción voluntaria.

Hablando de lo local, la burocracia en su mayoría regreso a la “nueva normalidad”, quizás de manera escalonada pero de forma presencial para dar salida a todos los pendientes que se habían acumulado; pero, el Poder Judicial de Chiapas sigue durmiéndose en sus laureles. Vaya, hasta los juzgados federales han retomado sus actividades (con guardias y citas) pero para Chiapas, la justicia puede esperar.

Hace unos días, en el marco del pronunciamiento que realizaron colegios y barras de abogados para demandar la reactivación de la justicia en Chiapas, leí la siguiente reflexión:

“Para nadie es un secreto la difícil situación por la que atraviesa la humanidad entera con motivo de la pandemia, y en este sentido me refiero a una actividad en particular (sin demérito de las demás), y que es el relacionado con la actividad laboral en la que se encuentra el gremio de los abogados postulantes, y esto debido en gran parte, no en exclusiva por la pandemia, si no, por la nula implementación de políticas públicas desde el Poder Judicial del Estado de Chiapas, cursamos ya más de medio año sin que los tribunales estatales (juzgados del fuero común),  tengan actividades normales y con ello la parálisis laboral en la aplicación de la justicia en todas sus vertientes, la administración de justicia en Chiapas tiene más de seis meses que está muerta, el titular del Poder Judicial, tirado en su hamaca, cobrando jugoso sueldo, cree que nada más están padeciendo los abogados litigantes, su cabecita no da para más, no se imagina que la parálisis en la administración de justicia está perjudicando a toda la economía del estado, en la medida que al no existir ningún proceso judicial con actividad, igual no existe solución para los justiciables en materia, civil, laboral, administrativa, mercantil, etc. (sucesorios, divorcios, alimentos, paternidad, liquidación de sociedades, ordinarios y ejecutivos mercantiles, cumplimiento de contratos, y un largo etcétera). Resulta verdaderamente ilógico, cómo se abren antros y cantinas y no se inician actividades en tribunales (en el porcentaje que sea y con las medidas sanitarias que se tengan que tomar), es urgente”.

Abrieron las plazas, los parques, los restaurantes, las cantinas, los bares, los depósitos pero en Chiapas, los procesos y trámites legales están detenidos desde hace más de 180 días; hablamos de “seis meses sin justicia sin juicios, sin sentencias, sin pruebas”, dijo el abogado Horacio Rafael Salcedo, quien además menciona “el sistema judicial está obsoleto, en Chiapas está obsoleto”.

La pregunta del millón, que respuesta dará el magistrado presidente del Poder Judicial, Juan Óscar Trinidad Palacios, al documento que presentaron los colegios y barras de abogadas chiapanecas, digo… porque de que tiene que dar una respuesta, la tiene que dar; que argucia usará para justificar la detención de los procesos jurisdiccionales.

La “pausa” en la que entró el Poder Judicial no sólo afecta a imputados, víctimas y agraviados, sino que repercute en la vida económica de quienes ejercen el oficio de la abogacía como fuente de ingresos.

A la par,  diez mujeres recluidas en el Centro Penitenciario de San Cristóbal de las Casas interpusieron un amparo en contra de la suspensión de labores del Poder Judicial de Chiapas, a partir del 18 de marzo por la pandemia de Covid-19, las cuales retrasan sus procesos legales.

De acuerdo a la información publicada en el portal de noticias de El Universal, con fecha 20 de septiembre del año en curso, las reclusas  que interpusieron el amparo señalan que no saben cuándo les establecerán fecha para las audiencias de sus casos.

“Manifestaron su desconcierto porque los juzgados federales están trabajando mientras que los juzgados que tramitan nuestros casos, que son estatales, siguen cerrados y nosotras seguimos en la incertidumbre”.

Hace unos días, compartí el caso del líder del Movimiento Campesino Regional Independiente (Mocri), José Linar Hernández de la Cruz, quien se encuentra en un estado grave de salud, y las autoridades judiciales del estado no han dado atención ni seguimiento al juicio de amparo promovido por su esposa Silvia Xitlalli Molina Franco. NI hablar.

Pero, no se preocupe, en Chiapas, la justicia puede esperar. Como bien dice el dicho, “hay más tiempo que vida”, siempre y cuando no se trate de su “pellejo”, dirían en la costa.

Finalmente:

Hablando con la verdad el IMSS reconoce: El MSS en Chiapas dio a conocer que sólo se encuentran siete pacientes hospitalizados en el área Covid-19

Personal médico del hospital 5 de mayo del IMSS, en Tuxtla Gutiérrez señalaron que en las últimas horas hubo un incremento de pacientes, diez de ellos son casos graves de Covid-19, uno de ellos afirman que se encuentra intubado.

En tanto que la oficina de representación del IMSS en Chiapas dio a conocer que sólo se encuentran siete pacientes hospitalizados en el área Covid de ese hospital.

PD.-,*Dicen que Marcelo Toledo, no le calienta el sol ni en la playa, ya le cantaron  “las golondrinas” al decirle qué las decisiones no las toma el Inquilino de Palacio de Gobierno ; él manda en Chiapas Unidos , Mover A Chiapas y en el Partido Verde de Chiapas, y no en Morena , y de ahí muy claro el mensaje para Marcelo Toledo qué e busca incisivamente la alcaldía capitalina...¿ Así, o más claro ?

Nos leemos mañana , Dios mediante , y recuerden : Morena va a definir su rumbo 2020-2024 en la elección de dirigente, si acaso se completa el proceso legal para hacerlo o se regresan a las argucias leguleyas para ir posponiendo la renovación. Si López Obrador pierde el control del proceso y la encuesta organizada por el INE escoge al menos indicado, entonces el presidente de la república podría cumplir su amenaza de salirse del partido para construir otra corriente que sea la que opere las candidaturas de sus piezas legislativas para el 2021 y la de su candidato presidencial en el 2024.