Pobreza y marginación

Pedro Arreaga / ASICh

Una serie de dificultades tienen que sortear los alumnos de la región Sierra de Chiapas, que se encuentran inscriptos en el Plan de Estudios Aprende en Casa, instrumentado por la Secretaría de Educación Pública a raíz de la pandemia del COVID-19, porque carecen de una computadora, recursos económicos para comprar saldo para los teléfonos celulares y otros factores, lo que afecta su formación académica, sostuvo el profesor Abdiel Pérez González, quien también es padre de familia.
Dijo que las autoridades educativas deben diseñar un programa especial para las áreas rurales, para el seguimiento del proceso del aprendizaje, porque no puede ser lo mismo en un contexto urbano que para las zonas marginadas.
En el supuesto hipotético de continuar el Plan de Estudios Aprende en Casa se debe considerar su situación económica de los niños antes de evaluarlos, expuso Pérez González.
El plan de estudios que puso en marcha la Secretaria de Educación a partir del 20 de abril del presente año, a través de los diversos canales de televisión pública y privado, así como por medio de las diversas plataformas, como Google, no se contempló a los estudiantes más pobres del país, porque los alumnos no tiene el recurso económico para comprar tiempo aire para celulares, carecen de televisión o tienen que compartirla.
Los programas de estudios tienen diferentes campos formativos, están programados con sus grados y materias en horarios establecidos, no contemplan las dificultades que tiene un estudiante de la Sierra, en donde los fuertes vientos derriban los árboles, se va la luz o en su caso se interrumpe la señal, tal como ha ocurrido con los efectos de los huracanes y los frentes fríos que han impactado en Chiapas, puntualizó.