Datos del Coneval

Adolfo Abosaid

La Dirección de Información Geográfica y Estadística de Chiapas, con los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), informó que el 65.1 % de los chiapanecos tiene ingresos menores a los que se requieren para comprar la canasta alimentaria y, de hecho, tiene 25.7 % más que el promedio nacional que es del 39.4 %.

“El porcentaje de la población con ingreso laboral inferior a la línea de bienestar del 1er. trimestre de 2020 al mismo trimestre de 2021 disminuyó 1.2 puntos porcentuales. Con respecto al cuarto trimestre del año pasado, se observa un aumento de 0.8 puntos porcentuales”, puntualizó el informe.

Según las estadísticas, el ingreso laboral percápita de los pesos corrientes al primer trimestre de este año fue de mil 525. Es importante mencionar que la canasta alimentaria, básicamente, es la suma de los alimentos que demanda la población para tener una línea de bienestar mínima.

Bajo lo anterior señalado, la Dirección enfatizó que la canasta se divide en Rural, Urbana y No Alimentaria. La primera se integra de 33 productos, la segunda de 37 y la tercera apenas de 12. La zonas rurales son aquellas donde las localidades tienen menos de dos mil 500 personas, a diferencia de los espacios urbanos que superan dicha cantidad.

Entre el maíz, trigo, arroz, carnes, pescados, leche, quesos, huevos, aceite, tubérculos, frutas, verduras, bebidas no alcohólicas, azúcar, alimentos preparados y leguminosas, la canasta rural hasta abril de 2021 tenía un costo mensual de mil 229.43 pesos, por arriba de los mil 165 que valía en el 2020.

La diferencia es importante entre la canasta urbana que tiene 37 productos, pues su precio mensual ronda en los mil 710 pesos con 44 centavos, por arriba de los mil 632.51 que valía en abril pero de 2020; la variación anual de los precios se movió en los 4.7 %.

Para ver la línea de la pobreza desde otro punto se agregan otros servicios, es decir, en abril del año pasado, un chiapaneco requería de tres mil 208 pesos con 36 centavos para tener canasta urbana, compuesta de alimentos, limpieza de la casa, educación, salud, cuidados personales, comunicación, vivienda, prendas de vestir, enseres domésticos y sitios de esparcimiento. Para esos mismos conceptos ahora se requieren de tres mil 360 pesos con 44 centavos.

Ocurre lo mismo con la canasta alimentaria en espacios rurales que, con los servicios añadidos, en 2020 (cuarto mes de ese año) valía dos mil 86.67 pesos y ahora cuesta dos mil 197.84 pesos.

Las cifras que da a conocer la Dirección de Información a través de los datos proporcionados por el Coneval, enfatizaron que “que el poder adquisitivo del ingreso laboral disminuyó en el país a partir de 2008. Pero se observa también que a partir de 2015 el poder adquisitivo ha tenido una recuperación derivada, sobre todo, de la menor inflación en ese año. El reto, sin embargo, es que de acuerdo a la ENOE el poder adquisitivo todavía no recupera el nivel que tenía en 2007”.