Consejo Parroquial de Chenalhó

Jeny Pascacio

El Consejo Parroquial de Chenalhó denunció los agravios a los derechos humanos que se ejercen a partir de la violencia generada en el municipio vecino de Pantelhó y la tortura de 12 indígenas para inculparlos por el robo de armas de la Guardia Nacional.

En un documento dirigido a los tres niveles de gobierno, a la Comisión Estatal y Nacional de los Derechos Humanos, a la comunidad religiosa y a las organizaciones de la sociedad civil, dieron a conocer la preocupación por la militarización de los Altos de Chiapas.

Esto, desde la intromisión del alcalde de Chenalhó, Abraham Cruz Gómez, que solicitó la colocación de retenes y “escoltas para los sicarios”.

“El presidente municipal solicitó a la Guardia Nacional, mientras policía estatal escolta camionetas de sicarios y la Secretaría de la Defensa Nacional coloca retenes, intimidando con su presencia a las personas de las comunidades cercanas que huyen al verlos”.

El pasado 8 de julio, elementos de la Guardia Nacional fueron interceptados por los habitantes de Majomut. Argumentaron de que el edil los mandó a llamar, pero “ese mismo día alguien robó las armas de la GN”.

Acto seguido, “detuvieron de forma arbitraria a Miguel Ángel Pérez Ortiz, miembro de la cooperativa Unión de Majomut. Mientras 11 personas más fueron golpeadas. Querían obligarlos a cargar armas y que dijeran que marca eran”.

Una de las 12 personas obedeció por miedo y por no entender otra lengua, los demás se negaron al darse cuenta de que los inculparían del robo de armas y “que estaban en complicidad con los sicarios y ‘Los machetes’ (autodefensa de Pantelhó)”.

“Nos cuesta entender que la GN nacida de la supuesta 4T, que iba a respetar nuestros derechos humanos, sean los primeros en violarlos, para ellos es más importantes recuperar unas armas, que seguramente con la tecnología de punta que manejan, las pueden encontrar, ahorrándose detenciones, por eso nos preguntamos ¿Por qué criminalizar a inocentes sin investigar?”.