Ruperto Portela Alvarado / Columna

Í N D I C E . . . / Ruperto Portela Alvarado

LOS REHÉNES DE LA DELINCUENCIA

+ San Cristóbal de las Casas, asaltado…

+ Mariano Díaz Ochoa y los chicos malos…

+ Ayuntamiento coleto, bajo sospecha…

+ “Motonetos” y dirigentes mafiosos…


TURISMO INSEGURO…

Cuando la gente está jodida, viene la tormenta y lo jode más. Chiapas es tierra de muchos males como el rezago y retraso social; el cacicazgo que detiene el desarrollo, la pobreza que aniquila y la muerte que ronda por todo el territorio. Hay a quienes les llegan las complicaciones y otros que la provocan.

En Chiapas hay 1 millón, 835 mil 102 habitantes y personas mayores de 3 años de edad que hablan alguna lengua originaria que son indígena. (FUENTE: INEGI. Censo de Población y Vivienda 2021). De cada 100 personas que hablan alguna Lengua Indígena, 12 no hablan español. Ese es el número de la población indígena en el Estado que representa aproximadamente el 33% de la población total del Estado que suma 5 millones 543 mil 828 personas (4.4% del país).

La población indígena en el Estado de Chiapas habita principalmente en los municipios de Ocosingo, San Cristóbal de las Casas, Chilón, Chamula, Tila, Las Margaritas, Salto de Agua, Palenque, Oxchuc, Tenejapa, Zinacantán, Tumbalá, Chenalhó, Tuxtla Gutiérrez y Yajalón. Entre esos núcleos se presenta más el fenómeno de atraso, rezago, olvido y pobreza, pero que a la vez son los sectores sociales más conflictivos después de la irrupción armada del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), como se ha observado en las últimas décadas en Chiapas.

A todas esas calamidades, hay que sumarle que a Chiapas la han tomado como “conejillo de laboratorio” político y económico desde el centro de la República y el poder. Donde los indígenas solo han sido motivo de folclor y uso de sus figuras para fines turísticos y políticos, aunque hoy como desde siempre, son motivo de conflictos inter-étnicos por la disputa del poder municipal, la venta de alcohol, Coca Cola, Sabritas, entre otros productos de control social que antes fueron por la tierra y la religión que provoca los desplazamientos poblacionales.

Son los municipios indígenas de la zona Altos de Chiapas y Norte, donde más se han concentrado los problemas postelectorales y conflictos de tierra, religiosos y las presidencias municipales. San Cristóbal de las Casas es el centro detonador de esos enfrentamientos, donde inciden ahora grupos vandálicos y la delincuencia organizada. La otrora ciudad de la cultura y el turismo se ha visto rebasada por las bandas que operan en pleno centro poblacional y las comunidades agrarias, donde se ha impuesto la ley de los “usos, abusos y costumbre”.

Ya San Cristóbal de las Casas no es la gélida ciudad donde reinaba la concordia y el convivio de sus habitantes con los turistas y visitantes nacionales y extranjeros en plena tranquilidad. Hay grupos delincuenciales que operan a su antojo con la complicidad y omisión de las autoridades municipales que en algunas ocasiones hasta los han promovido como el caso de NARCISO RUIZ SÁNTIZ, dirigente de la “Asociación de Locatarios de Mercados Tradicionales de Chiapas” (ALMETRACH), que supuestamente promovió el entonces Alcalde Verde-Ecologista, MARCO ANTONIO CANCINO GONZÁLEZ (MACAGON) para quien, aseguran, trabajó durante su trienio.

Hoy las cosas no son diferentes en San Cristóbal de las Casas, pues se presume que el recién estrenado Presidente del Cabildo Municipal, MARIANO ALBERTO DÍAZ OCHOA, está rodeado de gente con pasado sospechoso e íntima relación con los grupos delincuenciales como “Los Motonetos” y la ALMETRACH de NARCISO RUIZ SÁNTIZ, quien ha sido detenido cuando menos en dos ocasiones (2015 y 2016) acusado por extorsión y robo con violencia. Hay supuestos que son estos grupos delincuenciales y violentos los que impulsaron la candidatura de MARCO ANTONIO CANCINO y ahora la de MARIANO, con quienes va a mantenerse en el gobierno municipal.

MARIANO ALBERTO DÍAZ OCHOA ha sido dos veces Presidente Municipal de San Cristóbal de las Casas (1999-2001 y 2008-2010) con las siglas del PRI. En 2018 contendió con la bandera del partido del Gobierno, “Podemos Mover a Chiapas”, perdiendo la elección. Antes, había sido Diputado Local en la LXVI Legislatura con el sello del partido “Chiapas Unido” y en esta elección del pasado domingo 6 de junio logró la alcaldía coleta que presidirá por tercera ocasión en el periodo 2021-2024.

No se puede soslayar que en noviembre de 2011, un año después de entregar su segunda gestión como Presidente Municipal, MARIANO DÍAZ OCHOA fue detenido y recluido en el penal “El Amate”, acusado por asociación delictuosa, peculado y ejercicio ilegal del servicio público, siendo liberado por inmediación de la entonces Magistrada de la SCJN, MARGARITA LUNA RAMOS, su paisana.

Seguramente por eso, a MARIANO DÍAZ OCHOA le acompañarán en su tercera gestión como Presidente Municipal, “distinguidos personajes” como: AGUSTÍN FRANCO VILLANUEVA (Regidor Primero), íntimamente ligado con el ex Alcalde, MARCO ANTONIO CANCINO GONZÁLEZ (MACAGON) quien lo tuvo como director de Atención Ciudadana y enlace para el control de la obra pública presuntamente con prestanombres.

Señalan también de conducta sospechosa a la Regidora Cuarta, KAREN ANAHÍ BALLINAS HERNÁNDEZ, por haber sido operadora política del “tenebroso y corrupto” DR. RAMÓN GUZMÁN LEYVA, ex Secretario Particular del “nefasto saqueador de Chiapas” ex Gobernador, MANUEL VELASCO COELLO, quien fue denunciada por un desalojo ilegal en la Universidad Intercultural (UNICH).

La misma denuncia hacen contra el Regidor 5º, HUBERTO CANCINO RANGEL, sobrino del MACAGÓN e hijo de ROMEO CANCINO GONZÁLEZ, a quienes se les atribuye la creación de la “Banda Los Motonetos” y protectores de los líderes visibles de otros grupos, conocidos con los apodos de “El Chicano” y el “Chin Mario”, quienes ya fueron detenidos tiempo atrás e inmediatamente liberados.

Como lo había dicho antes en referencia a las denuncias recibidas, también se señala al “Primer Suplente General”, JAVIER TREJO GÓMEZ, a quien se le identifica como “cacique de la colonia Maravilla” y se le acusa de despojos de predios a sus legales propietarios, venderlos dos o más veces y extorsionar a los incautos compradores, engañándoles al no escriturarles dichos terrenos adquiridos.

Seguramente los denunciantes se quedaron cortos en estas acusaciones, pero será –seguramente—la autoridad de la Fiscalía General de Justicia del Estado, la que haga las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades y no solo con señalamientos mediáticos. Ahí queda el dato para lo que proceda…

Se acabó el mecate… Y ES TODO…

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