Crisis económica

William Chacón

Durante la primera mitad de noviembre, el Índice Nacional de Precios al consumidor registró un incremento de 7.05 por ciento, el registro más alto desde abril de 2001. De acuerdo al contador público certificado, René Cruz Montalvo, quienes más resienten esta inflación son los ciudadanos, ya que su poder adquisitivo disminuye drásticamente.

Explicó que la inflación por definición práctica es lo que nos afecta a todos los ciudadanos en el bolsillo, ya que se trata del incremento generalizado de precios, principalmente de la canasta básica, en relación con la pérdida del poder adquisitivo de la moneda mexicana; “esto hace que las cosas que antes costaban menos, ahora cuesten más y alcance para comprar menos cosas”.

Para que la inflación disminuya o incremente inciden varios aspectos, como el aumento de precio al gas LP, de la gasolina, la variación de valor del dólar, así como las tasas de interés que fijan los bancos a los usuarios de los créditos. Lo que sucede es que si el dinero se empieza a volver más caro para obtener préstamos, los insumos para producir los diversos productos también suben de precio.

A modo de ejemplo: una cocina económica cuyo principal insumo es el gas LP, si este sube de precio, obviamente sus insumos y costos de producción también incrementan, por lo tanto, deben ajustar los precios de sus productos finales.

Lo mismo sucede con las industrias, refresqueras, procesadoras de alimentos, criadoras de animales y el resto.

La primera quincena de noviembre la inflación interanual de México alcanzó su mayor nivel en más de dos décadas, incluso duplicó la meta oficial, lo que genera mayores expectativas para que el Banco de México (Banxico) suba por quinta vez consecutiva su tasa de interés referencial en diciembre.

El contador dijo que este año puede cerrar con un elevado incremento de la inflación. Ya son 10 meses con tendencia positiva, y la primera mitad de noviembre rebasó el siete por ciento, más allá del cálculo de 3.5 por ciento, más-menos un punto, que se consideraba tanto en el presupuesto anual dicho por Banxico.

Se espera, indicó, que la inflación tenga un ajuste en la última parte del año, para poder cerrar en un 6.5 por ciento, que “a como va la tendencia, se ve un poco retirado de la realidad y quizá cerremos en un 7.5 por ciento o hasta en un 8.0”.