Héctor Estrada / Columna

En la Mira / Héctor Estrada 

*** Los pactos de Monreal y Velasco, con o sin Morena

Las cada vez mayores apariciones públicas de Manuel Velasco Coello y Ricardo Monreal Ávila no son gratuitas ni nuevas. Su reciente visita conjunta al estado de Oaxaca para acuerpar la candidatura de Salomón Jara tiene de fondo un objetivo mucho más personal -rumbo a proceso electoral de 2024- que el supuesto “espaldarazo partidista” (de Morena y el Verde) a dicho candidato en aquella entidad.

Monreal y Velasco han estado construyendo su propio proyecto político desde hace ya varios años. Fue Monreal quien operó las negociaciones en el Senado para que Velasco se volviera su propio interino dentro del gobierno de Chiapas en 2018, pese a las numerosas protestas sociales que exigían el NO retorno de Velasco a la gubernatura e hicieron postergar la aprobación de la cuestionada licencia.

O como olvidar el escándalo de 2015 cuando tres mujeres, integrantes del equipo de Monreal, fueron detenidas en el aeropuerto de Tapachula con un millón de pesos dentro de su equipaje para ser liberadas inmediatamente por “ordenes superiores”. El turbio incidente fue confirmado tres años después (en 2020) con la difusión de un audio -publicado Jesús Ortega- en el que se evidenció las negociaciones políticas entre ambos personajes.

La relación de conveniencia entre ambos se ha afianzado durante los últimos tres años, tras la elección federal de 2018. Manuel Velasco tiene en Monreal a su principal aliado dentro de los liderazgos morenistas, y Monreal mantiene al ex gobernador chiapaneco como aliado estratégico para alcanzar sus ambiciones presidenciales a la hora de que Morena negocie su alianza con el Verde para el 2024; o, porque no decirlo, como una puerta alterna en caso de que la 4T no le dé la candidatura presidencial, como todo indica.

Por eso sus acompañamientos públicos son cada vez más constantes. Las preferencias presidenciales dentro del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y en Palacio Nacional no apuntan a favor de Monreal, por lo que ha comenzado a fortalecer desde ahora las alternativas posibles. Ricardo ha dejado en claro que él será candidato a la presidencia de la república con o sin Morena y, teniendo de frente a Fernández Noroña en el PT, el PRD del lado de la alianza Va por México y las otras fuerzas políticas con candidaturas muy opuestas, las opciones son francamente escasas.

No deberá extrañar que, en caso de que la alianza Morena-Verde no se consume, sea justo Ricardo Monreal el candidato presidencial del Verde Ecologista, en una no descabellada coalición con Encuentro Solidario (PES), antes Encuentro Social, que, por cierto, también es operado muy sigilosamente por Manuel Velasco Coello, mediante la careta de su incondicional cómplice y amiga Sasil de León Villard.

El trueque entre Monreal y Velasco es sencillo. El ex gobernador chiapaneco está comprometido a respaldar (política y financieramente) la candidatura de Ricardo a cambio de que éste garantice las candidaturas de sus alfiles en las candidaturas estatales. Ambos están dispuestos a jugar sus cartas, bajo una falsa lealtad a Morena, hasta que las definiciones presidenciales terminen NO beneficiándolos, en conjunto o por separado.

Por eso la traición a Morena entre estos personajes rumbo a las elecciones de 2024 parece cuestión de tiempo. Las afinidades y favoritismos de López Obrador hasta hoy no están de su lado, y un cambio repentino necesitaría de algo excepcional. Con todo y la posibilidad de que el PVEM condicione la alianza con Morena a cambio de la candidatura a Monreal, las cosas no lucen tan sencillas para el proyecto electoral de estos oscuros personajes que, seguramente, seguirán intentando amarrar pactos y acuerdos alternos durante los siguientes años… así las cosas.