En 1954 nace la panadería "El Maná"

DON ALFONSO ANTONIO GARCÍA, PRIMER PANADERO EN VILLAFLORES

Muchas personas han llegado a Villaflores para quedarse y hechar raíz, volviéndose referentes en muchos de los oficios que le dan identidad a nuestro terruño.

Don Alfonso nació en San Baltazar Guelavila, Oaxaca, un 30 de octubre de 1933.

Desde muy chico tuvo que migrar de su pueblo natal para poder subsistir y ganarse la vida.

Como él mucha gente de su región oaxaqueña dejó su tierra y migró a Chiapas huyendo de la pobreza, trayendo consigo un arte: "la panadería tradicional".

A sus escasos 17 años en 1949 llega a Tapachula como aprendiz de panadero, en la panadería "La Mazateca" de su paisano Eligio Jiménez.

Buscando mejores oportunidades para desarrollar su arte junto con su primo Rafael Gurrión Rodríguez llegan a Villaflores en 1953 y abren la panadería "El Gato Negro", pero la suerte ya venía en camino y para 1954 por azares del destino la familia Gurrión se retira de Villaflores y don Alfonso Antonio queda en solitario.

En 1954 nace la panadería "El Maná" que religiosamente significa pan del cielo o pan que Dios envió.

Como anécdota cuenta de viva voz que sus inicios fueron muy complicados por que en Villaflores el oficio de la panadería estaba destinado a las mujeres panaderas, Textualmente las señoras panaderas se referían a él de la siguiente manera: "Ese es trabajo de mujer, vayan a echar coa, haraganes."

Hace el recuento don Alfonso que en la década de los cincuenta las maestras panaderas en Villaflores eran doña Petrona Zavala, Felisa Hernández entre otras y que su muina era que dábamos más barato el pan.

En su quehacer gastronómico traían nuevos sabores y texturas que en la Frailesca no se veían, el pan de caja, pan francés, ajonjolí, bolillo, rosquillas.

Fue maestro de muchos panaderos en nuestra región frailescana, profesionalizar la panadería con maquinaria y nuevas técnicas, en sus hornos desfilaron aprendices como don Rusbel Grajales de la desaparecida panadería "La Flor del Trigo" o los hermanos Joaquín y Víctor Salazar.

Don Alfonso Antonio García se retiro en septiembre de 2020 cumpliendo así 67 años en el arduo oficio de la panadería, actualmente cuenta con 88 años y la batuta fue cedida a su hija Drucila Antonio Grajales quien sigue la tradición gastronómica familiar.

Sirva este pequeño post para rendir homenaje en vida a estas personalidades que forman parte de nuestra memoria histórica y conforman nuestra actual identidad local.

Villaflores capital de la Frailesca.

Texto: Jaime Flores

Fotografía: Familia Antonio Grajales