Mario Caballero / Columna

Letras Desnudas / Mario Caballero

*** La FGR busca a Romo… y Sabines se pone nervioso

Al parecer, la Fiscalía General de la República va con todo contra el caso de Víctor Manuel Álvarez Puga, al que acusa, entre otras cosas, de dirigir una gigantesca lavadora de dinero, en su mayoría, dinero público. Pues hace poco giró órdenes de presentación en contra de diez personajes muy cercanos a él y de los que se presume fueron beneficiados en el desvío de 2 mil 950 millones de pesos realizado a través de casi mil 500 operaciones bancarias con empresas fantasma.

Pero la investigación y acusaciones de la FGR contra este caso han provocado enorme revuelo y nerviosismo en los círculos cercanos al exgobernador de Chiapas Juan Sabines Guerrero. Sobre todo, tras el anuncio de hace unos días de que la Fiscalía va tras Guillermo Romo Gil, quien es uno de sus prestanombres y que fungía como principal operador de Álvarez Puga.

La pregunta es ¿qué información busca la FGR en Romo Gil?

 ROMO

La trama de Víctor Álvarez Puga es muchísimo más amplia que lo que actualmente investigan y buscan castigar las autoridades judiciales. En opinión de varios investigadores, el fraude de casi tres mil millones de pesos se trata tan sólo de una parte simbólica de una amplia red de complicidades en la que están implicados muchos políticos, exfuncionarios, servidores públicos en función, exgobernadores y empresarios que a través de la empresa de outsourcing, Álvarez Puga & Asociados, han desviado miles de millones de pesos de recursos públicos desde hace dos décadas.

La historia de Romo Gil comienza en el estado de Oaxaca, hacia finales de los años noventa, cuando logra colocarse en el gobierno del priista José Murat, exgobernador del que fue su mano derecha durante el periodo de gobierno 1998-2004.

Murat fue acusado de enriquecimiento ilícito y de promover el desvío de recursos públicos durante su administración. De acuerdo con registros y entrevistas, se conoce que compró al menos seis propiedades en Estados Unidos, incluyendo dos condominios cerca de una estación de esquí en Utah, otro en una playa en el sur de Texas y uno más en Manhattan.

En Nueva York, sus hijos han vivido durante diferentes periodos de tiempo en uno de los condominios más “modestos” del lujoso Time Warner Center, con vista nada más y nada menos que a Central Park.

Estas propiedades fueron ocultadas a través de variaciones en los apellidos que aparecen en las escrituras o simplemente fueron adquiridas por empresas “cascarón”, esas que sólo existen en el papel, según revela la investigación de The New York Times.

En ese tiempo, Pepe Murat trabó una sólida relación con Sergio Castro López, el llamado “rey del outsourcing” en México, quien desde hace más de tres años la Unidad de Inteligencia Financiera del SAT lo investiga por lavado de dinero.

Se dice que Castro le ayudó al exgobernador de Oaxaca a desviar los recursos del estado mediante una red de empresas fantasma. Pero el enlace entre Murat y él era Guillermo Romo, la hechura de Pepe Murat, que era el que simulaba las transacciones del gobierno con las empresas factureras de Castro y era el que vigilaba a dónde se iba el dinero producto del fraude. Por tanto, se llevó su buena tajada.

Desde entonces, Romo goza de una íntima amistad con Sergio Castro, inclusive es uno de los invitados especiales en las fiestas homosexuales que éste hace en su mansión en San Felipe del Agua, una zona de alta plusvalía y considerada como los mejores lugares para vivir en la ciudad de Oaxaca.

Cuenta Javier Ceriani, conductor del programa “Chisme No Like”, que en esas fiestas Sergio Castro suele hacer juegos sexuales con muchachos, y muchos de ellos ahora son abogados, fiscales, médicos o funcionarios públicos. Revela que esa información la obtuvo de personas que asistieron a esas orgías y de exempleados de Castro.

Precisamente en esos años fue que Guillermo Romo conoció a Víctor Álvarez Puga, otro de los invitados más asiduos a las fiestas del rey del outsourcing, que incluso asistía estando ya casado con la conductora de televisión Inés Gómez-Mont, con quien ahora se encuentra prófugo de la justicia.

Lo último que se sabe sobre la relación de estos dos personajes, por informes de la propia Fiscalía, es que Romo es el principal operador de Álvarez Puga. De ahí que lo tenga entre sus objetivos en el caso.

 ROMO-SABINES

Una vez que acabó la administración de José Murat, éste, que antes había colaborado como asesor y “apagafuegos” de exgobernadores como Patrocinio González Blanco Garrido y Julio César Ruiz Ferro, recomendó a Romo Gil con Juan Sabines Guerrero, cuya primera posición fue la de Subsecretario de Administración del Gobierno del Estado y a la postre asumió el cargo de director del Comité de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del gobierno estatal.

Obviamente, en agradecimiento a su antiguo jefe, Romo operó para que Murat Casab gozara de beneficios en la gestión sabinista. Por ejemplo, con el consentimiento de Sabines Guerrero, logró que varias empresas del exgobernador oaxaqueño obtuvieran contratos de obra pública por adjudicación directa. Esas constructoras eran MOLI, MORAZA y una inmobiliaria denominada JUMAJO.

Igual que con Pepe Murat, Romo Gil se convirtió en prestanombres de Juan Sabines, mismo caso que el de Mauricio Perkins Cardoso, quien antes de llegar a ocupar un puesto en el Gobierno de Chiapas no era más que un empleado de poca monta en una de las oficinas administrativas del corporativo Telcel. Pero gracias al dinero de los chiapanecos ahora son gente decente, dueños de propiedades lujosas, negocios y cuentas bancarias millonarias.

Como director del Comité de Adquisiciones, Romo aprobó 39 contratos del Instituto de Salud de Chiapas por adjudicación directa y ventas de medicamentos a precios inflados. En los cuales, por mencionar algo, se realizaron compras de Vitamina A por un costo de 32 pesos cuando su precio original era de 36 centavos, o sobres de Suero Oral que en ese tiempo costaban 2 pesos con 30 centavos, pero que fueron adquiridos por más de 6 pesos.

En cuanto a los seis millones de pruebas de VIH, Romo autorizó su compra 194 veces más caro e infló 87 veces el precio de los medicamentos de bajo costo, como el Albendazol, por el cual pagó 14 pesos cuando su precio era de 81 centavos. Esto, como mencionamos antes, sólo por decir algo de las muchas operaciones fraudulentas de Guillermo Romo Gil tras su paso por el Gobierno de Chiapas.

Ahí la razón del nerviosismo de Juan Sabines que ha sido visto asistiendo a todo tipo eventos públicos y reuniéndose hasta con panistas, como el recientemente ungido alcalde de Cadereyta, Miguel Martínez Peñaloza.

Parece que tiene miedo de lo que su prestanombres pudiera revelar de la corrupción de su gobierno, del que hay información sobre las transacciones que realizó con el consorcio Álvarez Puga & Asociados.

Sabines tiene miedo de que se destape la cloaca. Como se dice en la jerga boxística, se está yendo por piernas. Pero bien lo dijo don Samuel León Brindis, “quien no quiera que le mienten la madre, que evite ir al box”.

 PARA MAGDALENA

Estimada prima, fíjate que se vio ejemplar la civilidad demostrada en la toma de posesión de los nuevos Ayuntamientos. Ni en la décima parte de los municipios se mostró algún signo de protesta.

Los municipios más problemáticos van siendo atendidos y van dirimiendo sus diferencias a base de diálogo. Se acabaron los tiempos de aplacar ánimos con dinero, con autoritarismo, con castigos. Esperamos que los inconformes no se equivoquen y no abusen de la paciencia del pueblo ni de la voluntad de los mediadores. Los violentos no merecen cargos públicos.

 @_MarioCaballero