El mundo no estaba listo, México tampoco está listo

Como parte del foro en línea «Las recientes contribuciones de la ciencia mexicana contra el COVID-19» organizado por Periódicos Asociados en Red y la fundación Miguel Alemán, científicos coincidieron que la pandemia ha permitido acelerar la investigación y el desarrollo de proyectos a una velocidad inédita.

Y aunque los diferentes proyectos de vacunas avanzan con optimismo, en el mejor de los escenarios será a mediados del siguiente año cuando pueda comenzar la aplicación masiva en la población.

Por lo tanto, estiman necesario que las medidas de salubridad general tales como la sana distancia así como el uso del cubrebocas en entornos públicos, deban permanecer durante los siguientes años.

«Es importante que esta pandemia llegó para quedarse por mucho tiempo», así lo dijo el doctor Gerardo Gamba, director de Investigación del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán que en los últimos meses se transformó totalmente para atender a pacientes de coronavirus.

«Nos va a llevar por lo menos dos o tres años que realmente se pueda reducir en forma considerable el riesgo de infección y esto es asumiendo que efectivamente se desarrollen vacunas útiles durante el próximo año. Eso significa que durante los próximos dos o tres años tenemos que seguir razonablemente apegados a medidas de seguridad general como lo es mantener la distancia, usar cubrebocas en espacios donde hay diferentes personas y el lavado continuo de manos.

«Ojalá que durante ese tiempo, surjan algunos medicamentos que sirvan también para que aquellos enfermos que puedan reducir la gravedad de la enfermedad», explicó Gamba.

La doctora Edda Sciutto, coordinadora de proyectos COVID-19 e investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, quién también participó en el foro aseguró: «Conviene continuar con las medidas de precaución y los cuidados personales hasta que realmente conozcamos qué tipo de inmunidad se genera con las distintas formas de infección asociadas a este virus».

En el mismo sentido, el doctor Carlos Federico Arias, coordinador del Proyecto Nacional de Investigación e Incidencia en Virología del Conacyt e investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, llamó a fortalecer el sistema de ciencia, tecnología e innovación en el país ante la eventual aparición de nuevas enfermedades tras el COVID-19.

«El mundo no estaba listo, México tampoco está listo… y este tipo de enfermedades van a seguir apareciendo, no sabemos cuándo, no se pueden predecir, pero es un hecho que van a seguir ocurriendo y debemos de prepararnos», mencionó el también Premio Nacional de Ciencias del año 2014.

El foro «Las recientes contribuciones de la ciencia mexicana contra el COVID-19» estuvo moderado por el doctor. Juan Pedro Laclette, investigador emérito de la UNAM y coordinador del Programa de Salud de la Fundación Miguel Alemán.

La pandemia, da oportunidad de poner la ciencia ante los ojos de la población

«La pandemia ha dado a la población una oportunidad única de realmente ser testigos de lo que es la investigación científica y la investigación clínica», así lo refirió el doctor Gerardo Gamba, Premio Nacional de Ciencias y Artes en el año 2010.

«Esto le ha dado a la población una imagen muy clara de cuál es el complejo proceso de la investigación científica y clínica, y porqué es tan difícil, tardado y complicado, lograr medicamentos para una diversidad de enfermedades».

Gamba recapituló algunos logros científicos desde la aparición del virus en enero pasado: «…secuenciar al virus, conocer su estructura, entender por dónde se mete a las células, qué es lo que le hace a las células, estudiar estas respuestas inflamatorias y de coagulación, conocer qué es lo que pasa desde el punto de vista clínico, iniciar algunas terapias con medicamentos ya conocidos, desarrollar nuevas drogas que se piensa que puedan ser útiles, iniciar el estudio inmunológico del proceso, generar proteínas o RNA para vacunas, iniciar con las vacunas, probarlas en animales, pasar estudios fase 1, fase 2…»

En su participación reitera que ésta es «una oportunidad espléndida» para que la población conozca un poco más de lo que se hace en los laboratorios y en los hospitales de investigación.